
El arquero afirmó en Líbero que se siente "querido por toda la gente del club" y que está en el tramo final de su recuperación para estar a las órdenes de Simeone. "Hay un futuro promisorio para San Lorenzo y para mí", declaró.
Agustín Orion se lesionó, declaró que se quería ir de San Lorenzo e incluso lo inhibió. Lo cierto es que el arquero continúa en Boedo y, cerca de recuperarse de su rodilla, confirmó en Líbero que se pondrá a las órdenes de Diego Simeone y desestimó las acusaciones de conflictivo que cayeron sobre su persona.
“El fútbol es presente, no hay que volver atrás. Yo estoy para sumar para el grupo”, afirmó cuando se le recordó todo lo que pasó en los últimos tiempos. “Lo hecho, hecho está. Hay un futuro promisorio para San Lorenzo y para mí”, añadió el arquero.
A su vez, Orion reconoció que estuvo cerca de ser transferido en este receso: “Siempre negocié con Tinelli. Hubo una oferta de Grecia y se dio que no era conveniente para el club y para mí así que cuando me recupere me incorporo a San Lorenzo”.
"Nunca tuve problemas con nadie. Me siento querido por toda la gente del club. Obviamente uno tiene principios de convivencia y no los negocio”, señaló respecto de cómo son sus relaciones dentro de San Lorenzo.
También recordó el episodio que marcó un antes y un después en su relación con la gente, la jugada de la Copa Libertadores de 2008 en la que Liga de Quito le marcó el gol en el Nuevo Gasómetro. “Si no pasamos en esa copa es porque la Liga nos ganó bien. No busco otra cosa porque no hay otra cosa”, concluyó.
“El fútbol es presente, no hay que volver atrás. Yo estoy para sumar para el grupo”, afirmó cuando se le recordó todo lo que pasó en los últimos tiempos. “Lo hecho, hecho está. Hay un futuro promisorio para San Lorenzo y para mí”, añadió el arquero.
A su vez, Orion reconoció que estuvo cerca de ser transferido en este receso: “Siempre negocié con Tinelli. Hubo una oferta de Grecia y se dio que no era conveniente para el club y para mí así que cuando me recupere me incorporo a San Lorenzo”.
"Nunca tuve problemas con nadie. Me siento querido por toda la gente del club. Obviamente uno tiene principios de convivencia y no los negocio”, señaló respecto de cómo son sus relaciones dentro de San Lorenzo.
También recordó el episodio que marcó un antes y un después en su relación con la gente, la jugada de la Copa Libertadores de 2008 en la que Liga de Quito le marcó el gol en el Nuevo Gasómetro. “Si no pasamos en esa copa es porque la Liga nos ganó bien. No busco otra cosa porque no hay otra cosa”, concluyó.



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